Restaurante Bambou

Cocina tradicional y moderna

Qué espero de la nueva temporada de Pesadilla en la cocina

Pesadilla en la cocina es uno de mis reality shows favoritos de la televisión, de hecho, es el único que veo. Creo que si tienes o has tenido un restaurante lo ves de otra manera que si eres un mero espectador. Y ahora que acaba de empezar una nueva temporada, voy a hablar un poco de el tema.

Muchos lo ven como un programa que genera morbo y saca todos los trapos sucios de los restaurantes a los que va. Yo lo veo como un programa que se implica e intenta ayudar a un restaurante a salir a flote. No soy un iluso, y como cada reality tiene su parte de exageración y de show para que la gente pique y lo vea, pero creo que está en su justa medida, para no ser muy aburrido.

Qué espero de la nueva temporada de Pesadilla en la cocina

El papel de Alberto Chicote al frente es impecable, pues combina la sensibilidad de ponerse en el lugar de las personas, la profesionalidad y seriedad que requiere su trabajo y el temple para no arrearle a alguno o mandarlos a freír espárragos. Yo, sin ir más lejos, no podría soportarlo. Un acierto rotundo que hace que a muchos nos guste el programa, porque sin él, no sería lo mismo.

De la nueva temporada he visto los 3 nuevos capítulos. Como en programas anteriores, la falta de mando, de formación, de profesionalidad, u otros problemas de fondo, hacen que un restaurante que podría funcionar de vicio, esté abocado a la ruina.

Me parece una pena que haya gente bien formada (estoy hablando de camareros, cocineros y jefes de cocina) en el paro o trabajando de otras cosas, y que se contrate a estas personas que no tienen ninguna experiencia en su trabajo. Simplemente les han colocado en su puesto y a trabajar. Seguramente, ni quieran ser cocineros ni camareros, y para cocinar bien, te tiene que gustar.

Otra de las cosas que me sorprende es la reticencia o el miedo que tienen los dueños en despedir a sus empleados. Saben que no están haciendo bien su trabajo, que les das ordenes y no te hacen caso, que tienen una mala actitud y que ponen mala cara. Un trabajador así te echa abajo el negocio, ¡pues despídele! Que hay miles esperando un puesto de trabajo.

Al final, Chicote actúa más como terapeuta para llegar al fondo del asunto y que puedan resolver sus problemas, que como cocinero. Hay mucho trasfondo detrás de cada programa, ya que la grabación de toda un semana se reduce a 1 hora aproximadamente.

Pero sinceramente, creo que podemos aprender mucho con el programa, sobre todo los que tenemos un negocio, bien sea de hostelería o de cualquier otra cosa.