Restaurante Bambou

Cocina tradicional y moderna

Por qué se abren las croquetas al freírlas

A veces se quedan frías por el centro, otras veces no están lo suficientemente crujientes en el exterior, y lo peor de todo, cuando se abren. Freír croquetas es todo un arte, y no siempre lo hacemos bien. A la vista está que hacemos algo mal, pero ¿qué?

Generalmente, las croquetas se abren al freírlas por varios motivos, el aceite no está lo suficientemente caliente, la masa está muy líquida, etc. Son errores que todos hemos cometido, pero que se pueden rectificar fácilmente. Si quieres una buena consistencia, ésta es mi receta de croquetas de pollo favorita.

Por qué se abren las croquetas al freírlas

Veamos cómo freír correctamente las croquetas para que queden perfectas:

Si están congeladas, no las descongeles antes de freírlas. Si ves que tienen una capa de hielo o escarcha en la superficie, extiéndelas sobre papel de cocina para eliminarlo lo máximo posible, pues ese hielo puede saltar al ponerlo en contacto con el aceite caliente.

En el caso de que utilices la freidora, tienes que calentarlo hasta los 175 ºC. En una sartén es más difícil saber a que temperatura está, por eso puedes añadir un trocito de pan, y cuando empiece a freírse bien, y salgan burbujas grandes, ya puedes añadir las croquetas.

No amontones las croquetas unas encima de otras, fríe solo las que quepan en la cesta o la sartén, sin tocarse. En la freidora con 3-4 minutos es suficiente, hasta que tengan un bonito color dorado. Frei demasiadas unidades a la vez o sacudir el cesto al final de la fritura, aumenta el riesgo de que se abra.

Si es en la sartén, es recomendable utilizar una honda, o un cazo, para cubrir la croqueta completamente con el aceite. En ningún momento tenemos que tapar la sartén o se cocerán y se abrirán. Iremos viendo como cambia de color, y cuando esté crujiente en el exterior y doradas, las podemos sacar con ayuda de una espumadera, a un plato con papel de cocina para que escurran el aceite y no se queden aceitosas.

Si tienes que freír otra tanda, asegúrate de que el aceite vuelve a coger una temperatura de 175° C antes de meter las croquetas.

Para mi, el aceite de oliva suave es el mejor para freírlas, pues no les aporta sabor, y tiene un punto de humo muy alto.

Si quieres una forma de cocción más saludable, puedes hacer las croquetas en el horno. Es muy fácil. Sólo tienes que precalentar el horno a 220ºC durante 15 minutos, colocar las croquetas congeladas (o frescas) en una bandeja para hornear en la rejilla superior del horno e introducirlas durante 20 minutos, hasta que estén doradas. Cada 5-7 minutos tienes que girarlas para que se horneen uniformemente por todos los lados.